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REGULARIZACIÓN DE INMUEBLES ANTE LA MUERTE DEL PROPIETARIO, PARA SU VENTA.

Actualizado: 6 dic 2021

El suceso natural y legal que significa la muerte del titular de un bien, ha cobrado mayores dimensiones después de la pandemia, ante el lamentable deceso de muchas personas que eran propietarios de un bien inmueble.


Fuera de las situaciones que han de resolverse de carácter emocional y familiar, también nos surge la primera pregunta y es: ¿Qué pasará con los bienes inmuebles que se encontraban a nombre de la persona que falleció?


Hemos leído en redes sociales y grupos de difusión, que personas ofertan casas, terrenos o departamentos, entre PREGUNTANDO discretamente si pueden hacerlo y REMATANDO el bien para aliviar un poco la cuestión económica, o porque “ya quieren vender para quitarse del problema”, (aunque a la larga esa decisión pueda traerles más conflictos que los que intentaban resolver); por lo que surge la siguiente pregunta:

¿PUEDO VENDER UN BIEN INMUEBLE DE MI FAMILIAR QUE HA FALLECIDO?

La respuesta jurídica y apegándonos conforme a derecho, debemos señalar que NO. En ese tenor, debemos remontarnos a una máxima legal en materia de COMPRAVENTA: “NADIE PUEDE VENDER, SINO LO QUE ES SUYO”.

Es decir, mientras ese bien no se haya adjudicado legalmente a tu persona, sea mediante SUCESIÓN: JUDICIAL o ANTE NOTARIO, no te pertenece, por lo tanto, resultaría contrario a derecho; incluso podrías incurrir en una responsabilidad de carácter penal el ostentarte como el titular del mismo sólo por ser la esposa, el hijo, el padre, la madre, etcétera, por muy lógico que te parezca que dicha condición familiar te faculta a vender, si basas tu consideración a que el parentesco y cercanía te otorga ese derecho.



¿QUÉ SUCEDE SI YA COMPRÉ UN INMUEBLE INTESTADO?

Si estás en posesión de él, legalmente NO ADQUIRISTE LA PROPIEDAD, únicamente la posesión. Debemos recordar, como lo hemos comentado en otros artículos del BLOG, que la ley requiere en la compraventa de inmuebles, como una formalidad “de protección”: que se lleve a cabo en escritura pública, ante Notario público y que se inscriba en el Registro Público. Esta repetición de palabras, obedece a la necesidad legal de “dar publicidad” a las compraventas de inmuebles para evitar precisamente “adquisiciones ilegales que pongan en riesgo nuestro patrimonio y desde luego, en protección del estado por la “evasión de impuestos”.


Si bien, la posesión, “mientras no la pierdas” te permitirá más adelante “PRESCRIBIRLO” –algunos años después: 5 o 10 según sea el caso-, al menos de momento, es una COMPRA IRREGULAR y correrá RIESGO TU INVERSIÓN.


Respecto a la forma de prescribirlos o usucapirlos como también se le conoce, ya abordaremos el tema en un próximo artículo de nuestro BLOG FICCAP, sin embargo, a modo de cerrar este apartado, podré decirte que la intención de hacer una INVERSIÓN INMOBILIARIO, es asegurar nuestro patrimonio e incrementarlo mediante la plusvalía, por lo que resulta una ilusión bastante costosa, adquirir a precios muy bajos de remate o bien, rematar un bien intestado para “salir del paso”, cuando más adelante quedará un problema mucho mayor y latente en tus manos y en tu bolsillo.



¿QUÉ SUCEDE SI LA PERSONA QUE ME VENDIÓ, HA MUERTO Y NO HE TERMINADO DE PAGARLE Y/O NO ME HA ESCRITURADO?

Hay obligaciones y derechos que NO SE EXTINGUEN CON LA MUERTE. Los derechos y obligaciones derivados de un contrato privado de compraventa, son un claro ejemplo. Si la persona que ha fallecido, en vida celebró un contrato privado de compraventa pactando lo que se conoce como TRACTO SUCESIVO (es decir, el precio de la compraventa, le sería satisfecho en pagos o parcialidades), a su muerte, sino se le hubiese liquidado, subsistirá esta obligación por parte del COMPRADOR para seguirlos realizando en términos del contrato, es decir: NO SE SUSPENDEN, NO SE MODIFICAN, NO SE EXTINGUEN.